Un café pendiente es un café que algún cliente paga de más y que así esté disponible para cuando otra persona lo necesite.
La idea partió de Nápoles y se instaló en distintas ciudades del mundo.
La intención es que aquellos que necesiten una bebida caliente, puedan tenerla aún cuando no cuenten con dinero. Algunos locales incluyen también algo de comer.
Cada lugar elige cómo distribuir los cafés ya pagados. Algunos lo sirven a quien lo pide, otros acostumbran llevarlos a quienes están en la calle, otros lo llevan a algún hospital o albergue.
El documental de Fulvio Ianucci y Roly Santos se desarrolla en la propia Nápoles, y también en New York y Buenos Aires, ambas con grandes colectividades italianas, como también se destaca en "E il cibo va".
Si bien el nombre de la película es Caffè sospeso (Coffee for all, en inglés, y Café para todos, en español) no se detiene solamente en esta práctica sino que la usa como punto de partida para contar cómo es la vida alrededor del café y su particular universo.
















