La combinación parece insólita y estrafalaria, pero todo se aclara al ver de quién se trata. Popcorn fue un tema musical instrumental clásico de principios de los '70. Aquí en una versión magistral del chef sueco de El show de los muppets, uno de mis programas de televisión favoritos de todos los tiempos. Como dicen los títulos al principio: No hagan esto en casa. En serio.
Eran épocas de guerra. Contando sólo con su habilidad, un hombre erraba por las tierras. Un samurai.
Este hombre no es un samurai errante de la antigüedad.
Luego de retirarse, perdió su título como corporativo y el apoyo de su compañía.
Takeshi Kasumi, 60 años. Esta historia es sobre un hombre normal de 60 años, ayudado por un samurai sin maestro, comiendo libremente sin que lo repriman. Una fantasía gourmet.
Así empieza Samurai gourmet, otra encantadora serie japonesa que como Midnight dinner, está inspirada en un comic y tiene como eje la comida y las sensaciones que ella nos despierta.
En este caso los textos son de Masayuki Qusumi (leer entrevista del diario Página12 aquí) y el arte de Jiro Taniguchi.
El protagonista (un simpatiquísimo Naoto Takenaka) es un jubilado estrenando tiempo libre. Así comienza un recorrido sensual, a veces por el camino de la experimentación, a veces por el del recuerdo, que lo lleva por distintos restaurantes.
“Cuando la
gente termina su día y se apresura para llegar a su casa, empieza mi día. Mi
restaurante abre de medianoche hasta las siete de la mañana Lo llaman “El
restaurante de medianoche”.
Combo de
sopa de miso con cerdo, cerveza, sake, shochu es todo lo que tengo en el menú.
Pero preparo cualquier cosa que quieran los clientes, siempre que tenga los
ingredientes. Esa es mi política.
¿Tengo
suficientes clientes? Más de lo que cualquiera esperaría.”
Así empieza
Midnight dinner: Tokyo stories, una serie de Netflix Japón.
Inspirada en Shinya Skokudo, el manga de Yaro Abe del año 2006.
La
presentación se repite capítulo a capítulo en la voz del dueño y cocinero, mientras
se ven bellas imágenes nocturnas de la ciudad, acompañadas de una melancólica
canción (lástima que no pongan subtítulos de la letra).
Son apenas
25 minutos que transcurren casi siempre en el diminuto restaurante. Una barra
en forma de “U” a la cual se sientan parroquianos y visitantes ocasionales y en
medio de ellos el enigmático y reservado cocinero, con su cara atravesada por
una gran cicatriz.
Cada
capítulo es un plato diferente a pedido de alguno de los comensales e
inevitablemente despierta recuerdos e historias que se comparten alrededor de
la barra, refugio de noctámbulos y solitarios.
Esta encantadora serie nos acerca a costumbres muy
diferentes, exactamente del otro lado del planeta. Pero también, con mucha sencillez y
melancolía, nos trae lo más humano que hay en cada uno de nosotros.
Ya en una entrada anterior comentaba sobre la fiebre de seguidores de la saga Game of Thrones, ya sea en su versión original como novela o la exitosa serie televisiva de HBO, al punto que un par de fans aficcionadas a la cocina y a la serie crearon un sitio web y publicaron un libro, prologado por el propio George Martin, llamado Festín de hielo y fuego.
En Directo al paladar rescatan esta nota de Liliana Fuchs que se toma el trabajo de organizar y clasificar la cocina de los reinos. Es de hace dos años y seguramente fue desempolvada para acompañar el esperado estreno de la séptima temporada.
Viaje gastronómico por
Juego de Tronos
Hace ya
tiempo que Juego de Tronos se ha consolidado como un fenómeno mundial gracias
al creciente éxito de la serie de televisión, que atraviesa ahora mismo el
ecuador de su quinta temporada. ¿Qué tienen tanto la saga literaria como la
versión televisiva para atrapar a tanta gente? Nuestros compañeros de ¡Vaya Tele!
podrán responder mejor, pero lo que está claro es que sus creadores han dado
forma a un universo fascinante, en el que no puede faltar la comida. Yo os invito
a uniros a nosotros en un apetitoso viaje gastronómico por Juego de Tronos
para descubrir lo que comen los habitantes de Poniente.La comida
está muy presente a lo largo de la saga literaria y es algo que también se ha
trasladado a la pequeña pantalla. El autor de las novelas, George R. R.
Martin, disfruta de la buena comida y no escatima en detalles para citar y
describir todo tipo de platos y alimentos con los que sus personajes se
encuentran en sus aventuras. El libro Festín de Hielo y Fuego y el blog que lo
vio nacer es un reflejo de ese detallismo gastronómico, ya parte fundamental de
su universo, que nos ayuda a comprender a los personajes y el mundo en el que
se mueven, inspirado en tiempos medievales.
Daniel López y Valentina Morillo son españoles y tienen dos amores: la cocina y el cine y las series. Los juntan en un sitio web muy particular en el cual podemos encontrar podcast temáticos, de algo más de una hora de duración, en los que se catan pelis y series, acompañadas de música y recetas. Hay de todo, pero de todo,desde Rebecca hasta Lady Dynamite. Los podcast están presentados en detalle con lo que se habla en cada uno y la indicación del momento exacto de cada bloque, como para que los ansiosos puedan pinchar justo en la parte que les gusta.
"En estas decenas de miles de años, el ingenio humano aprendió a transformar lo que nos da la naturaleza en grandes logros de la cultura. Y en eso consiste cocinar"
Con estas palabras termina Cooked, una producción de Netflix sobre el libro del mismo nombre de Michael Pollan, un periodista estadounidense autor de numerosos artículos y también de varios libros sobre el cruce entre cocina y cultura.
Pollan dice que en algún momento se dio cuenta de que escribía mucho sobre comer y alimentarse pero… cocinaba poco.
Lo mismo que ocurre con el fútbol, donde son millones planetarios los que saben todo lo que ocurre con el Real Madrid y el Barcelona a miles de kilómetros de sus hogares, pero son pocos muy pocos los que van a jugar un partidito con sus amigos.
Así también la televisión está llena de programas de cocina que son vistos por muchísimas personas, pero la buena y vieja costumbre de cocinar se está perdiendo.
Dividida en cuatro episodios que toman el nombre de los elementos, la serie es muy entretenida e interesante, de una gran belleza visual y además nos deja un montón de puertas abiertas como para seguir curioseando por nuestra cuenta.
En un viaje por el mundo, por las diferentes cocinas, por la producción de alimentos frescos e industrializados, Cooked es también un viaje permanente entre el pasado y el presente y una invitación a reflexionar sobre el futuro.