Cuando Harry conoció a Sally (When Harry met Sally, Rob Reiner, 1989) es un clásico contemporáneo de Hollywood. Una de amor que muestra la relación entre los protagonistas desde su primera juventud hasta la edad adulta.
Pero también es una de opuestos entre la muy formal Sally y el acomodaticio Harry, quienes no dejan de encontrarse a lo largo de los años hasta volverse amigos inseparables.
Fue una comedia romántica muy exitosa que nos dejó la icónica escena del bar, cuando Harry y Sally discuten sobre si una mujer puede o no fingir sus orgasmos, y que termina con la frase del título de esta entrada.
Toda la historia está muy bien contada e ilustrada en esta vieja nota de Lugares de cine, un blog español que ofrece información para aquellos viajeros que quieran visitar los escenarios de sus películas favoritas.


