Después de Canto General (1950), una obra escrita en la clandestinidad impuesta por el momento político chileno y en la cual Pablo Neruda cuenta el continente americano y su historia de amores y traiciones, Odas elementales se detiene en las pequeñas cosas de la vida cotidiana.Junto a la Oda al caldillo de congrio, una de las más famosas y mencionada en una entrada anterior, encontramos la Oda a la alcachofa, Oda al aire, Oda a la flor azul, Oda al cobre, Oda a la claridad...
En este libro y los siguientes libros de odas, Neruda se dedica a todas las cosas, concretas y abstractas, del día a día de la gente común.
Aquellos interesados en saber más sobre este momento de la obra nerudiana , no perderse el artículo de otro gran escritor latinoamericano, el nicaragüense Sergio Ramírez, en la Biblioteca Cervantes Virtual.
La calle
se llenó de tomates, mediodía,
verano,
la luz
se parte
en dos
mitades
de tomate,
corre
por las
calles
el jugo.



