¿Existe una
guarnición más rica que las papas fritas? Posiblemente no. Gustan a todos, son
deliciosas y hasta pueden convertirse en un plato por sí mismas (un clásico del
menú porteño son las papas fritas a caballo, o sea, una gran porción de papas
fritas bastón coronada con dos huevos fritos).
Llegaron a
USA de la mano de Thomas Jefferson, uno de los padres fundadores, quien las
trajo desde Francia donde las conoció en sus tiempos de embajador.
Según la FAO
comenzaron a cultivarse a principios del siglo XVIII, pero fue recién en 1790
cuando Jefferson las hizo servir por primera vez en la Casa Blanca junto con
otras delicias del otro lado del mar.
Pasaron
muchos años y hoy son uno de los snacks más buscados, del que se venden unas
550 toneladas al año y hasta tiene un National Potato Day. Pero… ¿cómo fue el paso
de las french fries a los potato chips?
Según
cuentan en el programa Lemelson del MIT, que celebra a los grandes inventores como un modo de estimular a las jóvenes generaciones, todo se debe a
George Crum.





