6 de junio de 2016

La sopita


Junio en Buenos Aires, época de Sudestada. Viento frío que viene desde el sur y que va cargándose de humedad hasta que da la vuelta por el río de la Plata y entra a la ciudad soplando temporales. Son varios días de lluvia, viento y frío , en los que nadie tiene ganas de salir de casa para cumplir con sus obligaciones. Sobre todo porque sabemos que llegó para quedarse y acompañarnos con frecuencia hasta que lo eche el calor de la primavera.

La imagen de un plato de sopa calienta el alma y provoca añoranza de comida casera. Aún los más reacios a cocinar sueñan con su olor y su humito reconfortantes.
La mayoría se engaña con una sopa instantánea. Algunos optamos por una solución de compromiso y recurrimos a las bandejitas de vegetales ya seleccionados y cortados que provee nuestro verdulero.
Pero están aquellos afortunados, los ricos de tiempo, que la preparan ritualmente, por lo general los días lunes, eligiendo las verduras, llevándolas a casa para lavarlas, picarlas y rallarlas amorosamente, llenando el caldero que con el simple agregado de agua y sal alumbrará la magia del plato casero por excelencia.

Padrenuestro


Pierino, Almagro, CABA (04-06-2016)

26 de mayo de 2016

Ecología



Prego, Morón, Buenos Aires (21-04-2016)

Amor a la carta

Amor a la carta (The lunch box, Ritesh Batra, 2013) es una película que transcurre en Mumbay, donde diariamente miles de mujeres cocinan para sus maridos o clientes y envían esa comida en viandas a sus lugares de trabajo.
Las viandas se reparten por medio de un complejo sistema de mensajeros en bicicleta, que pedaleando y subiéndose al transporte público las hacen llegar a su destino en oficinas del centro de la ciudad.
La película cuenta la historia entre un hombre y una mujer que se ven ligados por un envío equivocado e inician una relación por correspondencia. Es una historia sin pretensiones, entre dos personas comunes, con las pequeñas tristezas y contratiempos cotidianos.
En definitiva, una de amor, pero diferente. Y con el escenario increíble de una ciudad muy populosa, con esa  red de distribución tan particular como impensable que permite comer en el trabajo pero como en casa.





Cooked



"En estas decenas de miles de años, el ingenio humano aprendió a transformar lo que nos da la naturaleza en grandes logros de la cultura. Y en eso consiste cocinar"

Con estas palabras termina Cooked, una producción de Netflix sobre el libro del mismo nombre de Michael Pollan, un periodista estadounidense autor de numerosos artículos y también de varios libros sobre el cruce entre cocina y cultura.

 Pollan dice que en algún momento se dio cuenta de que escribía mucho sobre comer y alimentarse pero… cocinaba poco.
Lo mismo que ocurre con el fútbol, donde son millones planetarios los que saben todo lo que ocurre con  el Real Madrid y el Barcelona a miles de kilómetros de sus hogares, pero son pocos muy pocos los que van a jugar un partidito con sus amigos. 
Así también la televisión está llena de programas de cocina que son vistos por muchísimas personas, pero la buena y vieja costumbre de cocinar se está perdiendo.
Dividida en cuatro episodios que toman el nombre de los elementos, la serie es muy entretenida e interesante, de una gran belleza visual y además nos deja un montón de puertas abiertas como para seguir curioseando por nuestra cuenta.
En un viaje por el mundo, por las diferentes cocinas, por la producción de alimentos frescos e industrializados, Cooked es también un viaje permanente entre el pasado y el presente y una invitación a reflexionar sobre el futuro.

30 de abril de 2016

Las flores de mi jardín




El mes pasado fui a cenar al restaurante El Jardín, en Ituzaingó. La convocatoria de su página de Facebook
era:
“El momento que todos estábamos esperando llegó!"VAMOS A COMERNOS EL MUNDO!" y comenzamos con las delicias de la REGIÓN MEDITERRANEA.‪ Una propuesta única para disfrutar y viajar juntos por la zona mediterranea de España, Italia, Grecia, a través de sus aromas, platos típicos, música....”

27 de abril de 2016

Festín de hielo y fuego


"Acércate. No, más cerca. Tengo que hacerte una confesión. Es algo embarazoso y no quiero que se entere todo el mundo. Un paso más, sí… Acércate y te haré una triste confesión al oído.
No sé cocinar.

Ese es mi vergonzoso secreto. Todos los párrafos y páginas que he dedicado a la comida en mis libros e historias a lo largo de los años, todas mis apasionadas y detalladas descripciones de platos, los más corrientes y los más exóticos, todos esos festines de ficción que han logrado que se te haga la boca agua... Jamás he cocinado ni uno solo de ellos. Estaban hechos de palabras. […]
Soy bueno para escribir. Para cocinar, no tanto. […]